Pasividad, así se puede definir la actitud con la que los Mossos d’Esquadra están ofreciendo en este inicio de referéndum del 1-O.
Numerosos colegios electorales de Cataluña han comenzado a recibir a partir de las 5 de la madrugada las urnas y las papeletas para el referéndum ilegal de independencia.
Pese a que los Mossos d’Esquadra habían recibido la orden de desalojar y cerrar todos los colegios electorales ocupados desde el viernes, cientos de ellos han continuado ocupados por decenas de personas.
En colegios de Reus, Cerdedeu, Terrassa y Granollers ya se han instalado todas las urnas para que los votantes puedan acudir a depositar su voto.
«Sólo ha venido hace un rato la Policía Local y ers porque hacíamos ruido jugando a pelota», decía uno de los presentes en la escuela Jungfrau.
En Barcelona, los Mossos se acercaron al colegio Cervantes de Barcelona, pero los propios agentes confirmaron que no los iban a desalojar.
En el CEIP Jujol de Gràcia, los independentistas comenzaron a aplaudir cuando los Mossos d’Esquadra se marcharon tras tomar acta de que no pueden acceder a su interior.
«Al ser mucha gente, los Mossos son un cuerpo demócrata y no querrá intervenir ante tantas personas«, dicen desde Badalona.
«Hemos de tratar quedarnos para que no nos roben los votos. El robo de un voto es un robo a la dignidad de las personas», añade otro de los presentes.
Desde el puerto de Barcelona, centenares de unidades de la Guardia Civil y de la Policía Nacional han puesto rumbo a sus lugares de destino para hacer cumplir la ley.
Antidisturbios de la Guardia Civil y Policía Nacional hacen acto de presencia
Numerosos antidisturbios de la Policía Nacional y de la Guardia Civil aparecieron en diferentes colegios electorales para desalojar a la fuerza a los votantes independentistas que bloqueaban la entrada de los mismos.
Una docena de policías nacionales acudió al instituto Jaume Balmes levantando a la gente de la entrada para cerrar el colegio. Uno a uno, todos los sentados fueron retirados.