Mientras aquellos líderes políticos que aplauden la llegada de inmigrantes ilegales o piden que los países de la Unión Europea tengan menos control sobre su propia soberanía, ven como su popularidad disminuyo a pasos agigantados, en Italia, el ministro del Interior, Matteo Salvini, es capaz de reunir a 80.000 personas en un solo acto.
Fue este sábado en Roma donde en un acto histórico, decenas de miles de italianos acudieron al mitin que sirvió para celebrar los seis meses de Matteo Salvini como ministro del Interior del país transalpino.
El líder italiano, que sigue ganándose la confianza de los ciudadanos de Italia gracias a su política contraria a la inmigración ilegal y su voluntad de defender a los italianos ante todo, reunió a una cifra histórica.
«Con respeto, queremos ser protagonistas del cambio, a favor de una Europa más democrática y respetuosa de sus tradiciones», dijo Salvini entre los aplausos de los presentes.
Salvini recordó que su partido está muy lejos de ser racista, insistiendo que «los verdaderos racistas eran, son y serán quienes piensan vaciar el continente africano y tratarlo como una reserva».
«África no espera caridad, sino ayuda verdadera para estudiar, curarse, crecer, trabajar, cada uno en su tierra y sin desarraigar a pueblos y culturas», continuó diciendo.
Desde que el Gobierno de Matteo Salvini se hizo con el control de Italia, la llegada de inmigrantes ilegales se ha reducido en un 96%.