El joven marroquí de 27 años que fue detenido este martes en Málaga por su relación con el yihadismo y formar parte del Estado Islámico, se quería inmolar en la feria de Manilva, un atentado que podría haber dejado cientos de muertos.
Según ha informado este viernes la Fiscalía de la Audiencia Nacional, el propio marroquí grabó un vídeo en agosto del año pasado en el que aseguraba «estar ya preparado, saber ya quién es su califa y que la muerte no le asusta porque quiere morir mártir».
El marroquí radicalizado también se había interesado en comprar «armas de fuego y de filo» y durante los dos últimos meses de investigación se dedicó a observar numerosos vídeos del Estado Islámico, incluso varias vídeos sobre asesinatos y degollamientos.
El marroquí, que pasó ayer a disposición del titular del Juzgado Central de Instrucción número 1, Santiago Pedraz, fue enviado a prisión por delito de integración en organización terrorista.
Los investigadores han confirmado que mostraba un «claro posicionamiento en defensa de las acciones y postulados del grupo terrorista DAESH, así como su afinidad e incluso integración».
Esta semana se han detenido en diferentes puntos de España numerosos yihadistas. En Barcelona los Mossos d’Esquadra detuvieron hasta 14 magrebíes que querían atentar en España.