Estos últimos días, los propios independentistas se han descrito como personas tolerantes, que están abiertos a todo tipo de opiniones y formas de expresarse, pero a medida que pasan los días, aumenta la tensión y esa supuesta tolerancia, que en realidad no se ha visto en ningún momento, se transforma en odio y en exigencias a aquellos que no comparten los principios independentistas.
Un nuevo ejemplo de intolerancia por parte de los independentistas se vio este domingo por la noche, cuando dos agentes de la Guardia Urbana de Barcelona comenzaron a identificar a un grupo de ciudadanos que estaban poniendo carteles a favor del referéndum ilegalizado del próximo 1-O.
Los dos agentes son grabados y rodeados por un grupo de ciudadanos que no dudan en acosarles. Una de las mujeres independentistas, no duda en tratar de obligar a la agente que habla en castellano a que lo haga en catalán: «¿Por qué me habla en castellano un agente municipal pagado por nuestros impuestos? Hable en catalán por favor».
Independentistas tratan de obligar que una agente de la Guardia Urbana de Barcelona hable en catalán y no en castellano. pic.twitter.com/91fps2v5nv
— Caso Aislado (@CasoAislado_Es) 25 de septiembre de 2017
Otro de los presentes, no duda en decir a los agentes: «Estáis haciendo el ridículo» a lo que el otro agente le contesta: «¿Yo? Estoy haciendo mi trabajo», a lo que el independentista insiste: «No, usted está haciendo el ridículo». Antes de irse, el ciudadano independentista pide el número de placa al agente.
Estos últimos días, se han visto numerosas escenas de agentes de diferentes Cuerpos de Seguridad del Estado siendo acosados por independentistas que no han dudado en llamarlos «fascistas» y «fuerzas de ocupación».