Vecinos de Madrid, hartos de los menores inmigrantes, forman patrullas ciudadanas para perseguirlos y proteger a los vecinos

Los menores marroquíes crean inseguridad en Madrid.

La situación que se vive en el barrio madrileño de Hortaleza está complicándose cada día que pasa.

La llegada masiva de menores inmigrantes no acompañados, debido al efecto llamada del Gobierno de Pedro Sánchez y de la permisividad de Manuela Carmena, que siempre ha aplaudido a aquellos inmigrantes que saltan la valla de Ceuta y Melilla, ha provocado que los centros de acogida estén totalmente desbordados.

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Los menores inmigrantes, en su mayoría marroquíes se dedican a esnifar pegamento, a delinquir, a enfrentarse a los vecinos y sobre todo, a crear un ambiente de inseguridad que ha acabado hartando a los vecinos.

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Pese a que de momento no son muy numerosas, algunos vecinos se han comenzado a organizar para crear «patrullas ciudadanas», una medida que no es aplaudida por todos los vecinos del barrio de Hortaleza, pero que sí defienden los vecinos que las han formado.

«Manuela Carmena ha ignorado todas nuestras denuncias sobre este asunto. Desde hace meses llevamos avisando que la situación es insostenible y por eso hemos decidido actuar nosotros», ha dicho uno de los vecinos que ha formado parte de esas patrullas ciudadanas.

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«Las hemos formado para proteger al resto de vecinos. Sabemos que algunos vecinos rechazan esta forma de actuar pero o respondemos a estos jóvenes o seguirán robando y delinquiendo en nuestro barrio».

Los menores marroquíes se empeñan en defenderse y en llamar «mentirosos» a los vecinos del barrio de Hortaleza, pero estos insisten en que roban incluso a ancianas.

«Hace poco robaron el bolso a dos ancianas. Van en grupos de cuatro o cinco personas. Entretienen a las ancianas y les pegan un tirón llevándose el bolso. Además también roban a las tiendas del barrio», explican.

«Se dedican a esnifar pegamento o disolvente, se duchan en la fuente y hacen sus necesidades en la calle. Están llenando de mierda nuestro barrio. Da miedo salir a la calle», dice otro de los vecinos, que reconoce que la idea de las patrullas ciudadanas surgieron para perseguir y agredir a los menores que roban, aunque insiste «que se dedican a avisar a las autoridades si ven algo raro».

Actualmente, las patrullas formadas por vecinos actúan discretamente, puesto que desde el Ayuntamiento se ha dado orden a la policía a tratar de perseguirlas, cuando los perseguidos deberían ser los jóvenes que delinquen.