A priori no harán falta más fuerzas que las policiales y de Guardia Civil que se están enviando a Cataluña para controlar la voluntad independentista que se espera que estalle el próximo domingo.
Desde el Ministerio de Interior, se insiste en que todo está calculado para mantener el orden durante el próximo 1-O, pero lo cierto es que el Gobierno tiene preparadas varias medidas que se activarían inmediatamente en caso de que las fuerzas policiales destinadas a Cataluña no pudieran controlar a los cientos de miles de independentistas que saldrán a la calle el próximo domingo para tratar de depositar su voto en las urnas.
Es por ello por lo que el Ministerio de Defensa hará lo que «se tenga que hacer para que se cumpla la ley» y en caso de que el golpismo catalán fuese mucho más allá de lo que se espera, se tienen preparados varios destacamentos militares para dar apoyo a la Guardia Civil y a la Policía Nacional.
Uno de esos destacamentos militares de emergencia se encuentra en la base Jaime I de Bétera. Con una simple orden, movilizaría los efectivos necesarios para partir hacia Cataluña y apoyar a los efectivos de la Policía y Guardia Civil ya enviados a Cataluña.
Las probabilidades de que se usen estos destacamentos militares son mínimas, pero la propia ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ha dejado claro que «se tomarán las medidas necesarias para que la ley se acabe cumpliendo».