La violencia que han protagonizado los taxistas ha provocado que Uber y Cabify hayan anunciado que suspenden temporalmente su actividad en la capital catalana, así lo ha anunciado la asociación Unauto, que representa al sector de las VTC.
Por su parte, Uber España, a través de su cuenta oficial de Twitter, ha anunciado que «la seguridad de pasajeros y conductores es nuestra prioridad número uno. Como consecuencia de las graves agresiones registradas en el día de hoy, todo el sector de las VTC hemos decidido suspender temporalmente el servicio en Barcelona».
Una de las escenas más vergonzosas se han visto en el centro de Barcelona. Un grupo de taxistas no dudó en destrozar un vehículo Cabify con una niña en su interior. Pese a que el conductor de Cabify les grita que hay una niña dentro, los taxistas comienzan a destrozarlo entre insultos.
Un comportamiento totalmente incivilizado por parte del sector del Taxi, que lejos de jugar a su favor, destruyen totalmente su imagen. Ha ocurrido hoy en Barcelona, mientras el conductor de Cabify advertía que había una niña en el coche, los taxistas lo destrozaban por completo. pic.twitter.com/H5jinciFdZ
— Rubén Pulido (@rubnpulido) 25 de julio de 2018
En el vídeo se puede ver a unos 20 taxistas rodeando el coche y pegando patadas, puñetazos, lanzando piedras y pintándolo con espray. Incluso algunos tratan de abrir el vehículo para destrozar su interior. Todo esto con una niña dentro.
Y los Mossos o la local no protegen a los ciudadanos o solo protegen a los cafres
El mundo del taxi es una mafia. Por desgracia estas compañías son casi peores pero por lo menos son más baratas. Si de verdad el taxi fuera un sector liberalizado y no se pactaran las tarifas para robar 15 euros por una carrera de 10 minutos los consumidores no les tendríamos tanto asco. No les llaman «pelas» por nada. Por mí, ojalá desaparezcan como gremio.