Suecia se harta y piensa en cerrar sus fronteras a los refugiados

Suecia no quiere continuar con su política migratoria y ya piensa en cerrar sus fronteras.

Suecia, hasta ahora el país más permisivo a la hora de acoger refugiados, se ha cansado de sufrir el ataque y las malas costumbres de estos en su propio país. El país nórdico sufrió un terrible atentado el pasado viernes, hecho que ha provocado que los ciudadanos suecos y el propio Gobierno estén decididos a evitar la llegada de nuevos refugiados.

Rakhmat Akilov, causante del ataque en Estocolmo, vio en 2015 como Suecia le negaba el permiso de residencia, pero logró evitar la deportación con una apelación y cambiando el lugar de residencia, desapareciendo así del radar de las autoridades.

Publicidad
Publicidad

Stefan Lofven, primer ministro de Suecia, ha asegurado estar «enormemente frustrado»: «Estoy enormemente frustrado con la situación. Suecia siempre ha sido un país que ha visto con buenos ojos la llegada de refugiados pero esto podría empezar a cambiar».

«No descartamos cambiar nuestra política migratoria, cerrar nuestras fronteras y evitar así la llegada de nuevos refugiados que puedan atentar contra nuestros ciudadanos», añadió para sorpresa de todos.

Publicidad

Lo cierto es que los propios suecos están hartos de los casos de violaciones, ataques, asaltos y robos que están siendo protagonizados por refugiados de países árabes y africanos.

La masiva llegada de estos, ha provocado la aparición de guetos formados por inmigrantes sin trabajo que se dedican a delinquir.

«Esta situación debe cambiar. Es importante ayudar al resto de personas, pero hay que hacerlo con cabeza. Suecia no debe acoger más refugiados. Ya hemos sufrido un atentado. No queremos sufrir más», dicen desde la asociación Ciudadanos de Suecia.