Se suicida una mujer violada por un refugiado después de que el fiscal lo dejara en libertad por «falta de pruebas»

Terrible caso en Suecia.

El periodista de investigación sueco, Joakim Magnus Lamotte, ha hecho público un terrible caso que ha indignado a la sociedad sueca.

Angelica Wiktor, una mujer de 30 años, se suicidó después de que un refugiado sirio la violara el pasado mes de marzo. La mujer decidió poner fin a su vida con una sobredosis de la medicina que estaba tomando desde que fue violada, al conocer que su atacante quedaría en libertad.

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El fiscal destinado a decidir el futuro del refugiado, consideró que no había suficientes pruebas como para condenar al acusado de violación, dejándolo en libertad.

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Esta sentencia provocó que la mujer violada en su propio apartamento, decidiera quitarse la vida.

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El propio Joakim Magnus Lamotte ha asegurado que las autoridades ignoraron pruebas evidentes. «Su vecino, Adnan, junto a su amigo, Samir, fueron a su apartamento por la tarde. Angelica tomaba pastillas para dormir, por lo que no recordaba la hora exacta, pero sí se acordaba que uno de ellos la empujó para que cayera en la cama y ahí la violó».

«La experiencia fue aún más dolorosa porque Angelica tenía la regla y usaba un tampón», añade.

La investigación de Lamotte demuestra que la policía y el fiscal ignoraron varias pruebas. Por ejemplo, tuvieron la oportunidad de analizar el ADN del apartamento de la víctima, quien además tenía «signos de haber sido violada y atacada».

Durante la interrogación policial, el amigo del violador reconoció que este estaba en el apartamento de Angelica, pero el fiscal decidió cerrar el caso por «falta de pruebas».