Salen a la luz vídeos que confirman que las ONGs colaboran con las mafias que trafican con inmigrantes ilegales

Los 'progres' siguen tratando de engañarnos con sus mentiras sobre la inmigración ilegal.

En Caso Aislado llevamos un año hablando de las mafias migratorias que controlan el Mediterráneo a su voluntad y por supuesto, de la ayuda que reciben por parte de las ONGs que recogen a miles de inmigrantes nada más abandonar las costas de Libia y Argelia.

 

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No es ningún secreto que las mafias migratorias tienen engañados a los ‘progres’ que se tragan el cuento de que los inmigrantes ilegales que son recogidos por barcos como el ‘Aquarius’ u ‘Open Arms’, cuando la realidad, es que las mafias migratorias se están haciendo de oro gracias a las ONGs y a políticos como Ada Colau, que defiende que «la llegada de barcos llenos de inmigrantes ilegales debe convertirse en la norma».

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En agosto de 2017, ya informamos en Caso Aislado de la permisividad de las redes sociales como Facebook con las páginas que no se cortan a la hora de anunciar sus ‘servicios’ como traficantes ilegales de inmigrantes.

Incluso, tal y como ha publicado en su cuenta de Twitter, Rubén Pulido (@Pulifil), se puede ver claramente como los inmigrantes salen de las costas de Libia relajados, sabiendo que acabarán siendo recogidos por los barcos de las ONGs, con los que los traficantes tienen contacto directo para avisar de la presencia de pateras repletas de inmigrantes ilegales que han pagado miles de euros a estos. ¿Dónde están esos inmigrantes traumatizados, famélicos, que huyen de salvajes guerras?

Seamos realistas, si cientos de inmigrantes van a jugarse la vida cruzando el Mediterráneo, lo último que hacen es saludar a una cámara, sonriendo, como si se fuesen de excursión. Pero claro, estamos hablando de un entramado, formado por ONGs, políticos como Sánchez, Pablo Iglesias y Ada Colau, y el multimillonario George Soros, responsable de financiar las organizaciones no gubernamentales para conseguir llenar Europa de inmigrantes ilegales, es decir, de mano de obra poco cualificada y barata que cumple con el plan predeterminado de la izquierda más radical.