Jamás diremos que todos los refugiados que llegan a Europa son un peligro para los europeos, pero las estadísticas muestran con claridad que la llegada de refugiados e inmigrantes ilegales debe producirse con mucha cautela, no como pretende el Gobierno de Pedro Sánchez.
Desde 2014, año en el que estalló la crisis migratoria en Europa, produciéndose la llegada de más de un millón y medio de refugiados e inmigrantes ilegales, son más de 1.000 las personas que han resultado asesinadas o heridas en ataques terroristas por parte de refugiados radicalizados.
Según informa el diario británico ‘Daily Mail’, en los últimos cuatro años 44 refugiados han sido los responsables de más de mil muertes o heridos en las calles de toda Europa.
Son muchos los expertos que llevan tiempo avisando del peligro de permitir la llegada masiva de inmigrantes sin saber su pasado o su procedencia, pero pese a ello, políticos como Pedro Sánchez y Pablo Iglesias ven con buenos ojos la acogida de refugiados.
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha exigido al presidente del Gobierno cerrar los Centros de Internamiento de Extranjeros y la acogida de 15.000 refugiados para convertirse en su «socio» en el Congreso de los Diputados.
Robin Simcox, experto en atentados terroristas, insiste en que los yihadistas van a seguir haciéndose pasar por refugiados para conseguir llegar a Europa.
«Las políticas migratorias europeas han facilitado sus atques terroristas. Los líderes europeos deben saber que existe un gran peligro con la llegada de refugiados», dice.
Un estudio realizado por el propio Simcox, muestra que entre enero de 2014 y diciembre de 2017, se produjeron 194 ataques relacionados con el terrorismo, dejando 357 muertos y 1.678 heridos. De esos ataques, 32 de ellos fueron realizados directamente por refugiados, incluyendo los atentados de París en noviembre de 2015 y el de Berlín, en 2016, dejando 141 muertos.
Además, Robin Simcox informa de que la gran mayoría de estos refugiados, ya estaban radicalizados antes de llegar a Europa: «Fueron a Europa teniendo claro su objetivo. Eran refugiados radicalizados, decididos a hacer el máximo daño posible».