Refugiado afgano evita la cárcel por agresión sexual debido a «diferencias culturales»

El juez considera que las diferencias culturales entre ambos países es motivo para que el refugiado no entre en prisión.

Son sus costumbres y hay que respetarlas, o eso pensará el juez australiano que se ha negado a meter en la cárcel a un refugiado afgano pese haber sido acusado de ocho asaltos sexuales en una playa australiana.

Un adolescente, que llegó a Australia procedente de Afganistán, evitó entrar en la cárcel por varias agresiones sexuales debido a las «diferencias culturales» que existen entre ambos países.

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El acusado fue declarado culpable de haber asaltado a ocho mujeres que estaban realizando surf y pese a ello, el juez consideró que las diferencias culturales entre ambos países es motivo para que no acabe entrando en prisión.

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La defensa del refugiado se centró en justificar que para él, ver mujeres en bikini fue un cambio demasiado grande y es por ello por lo que reaccionó así.