Quieren multar con 600 euros a un anciano de Bilbao que se enfrentó con una pistola a unos marroquíes que dieron una paliza a una chica

El anciano fue reducido por la policía antes de comprobar que la pistola era falsa.

España tiene muchas cosas que mejorar. Una de ellas es la seguridad de los propios españoles ante el aumento de la violencia protagonizada por los inmigrantes.

De esto saben mucho en el País Vascos, que en los últimos meses se ha convertido en la comunidad autónoma de España que más violencia está registrando en sus calles por culpa de los jóvenes que están tutelados por el propio Gobierno vasco.

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Una de esas víctimas es Mitxel V., que en declaraciones que recoge este domingo el diario ‘El Correo’, explica que puede ser sancionado con 600 euros tras ayudar a una joven que estaba recibiendo una brutal paliza por un grupo de jóvenes tutelados por la administración vasca, o lo que es lo mismo, jóvenes de origen magrebí.

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Este vecino de Bilbao, de 69 años, antes de ayudar a la joven que estaba siendo agredida, sufrió el robo de su móvil a manos de estos mismos jóvenes.

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Tras ser robado el pasado 19 de julio en la calle José María Olabarri, este anciano no dudó en enfrentarse a los jóvenes. Dos días después del robo, su mujer le avisó que los marroquíes que le habían robado estaban de nuevo en la plaza. Sin dudarlo, cogió su pistola de fogueo con el fin de encontrar y plantar cara a los jóvenes que le habían robado. Pero al bajar a la calle vio a cuatro jóvenes agrediendo a una adolescente.

Tras decirles «quietos ahí», se fueron corriendo. En ese momento aparecieron cuatro patrullas de la Ertzaintza: «Me tumbaron, me esposaron y me pisaron hasta que comprobaron que el arma no era real», explica. «Fue yo quien les había llamado tras haberme robado. Me pidieron disculpas pero desde entonces tengo unas costillas hundidas», añade.

«Cuando vi que estaban agrediendo a la chica me vi obligado a sacar la pistola«, dice.

Los agentes le requisaron la pistola, que era de fogueo. Pero pese a ello, quieren multar a este valiente anciano con una multa que podría superar los 600 euros. «Solo quería ayudar», insiste. «No quería que los que me habían robado se escapasen».