Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, hablo de «violencia por parte del Estado español», aunque dejó claro que «los catalanes no van a dejar de votar pacíficamente».
«No ha impedido el deseo de los catalanes de votar sino que ha contribuido a aclarar y resolver todas las incógnitas que teníamos», habló el presidente catalán. «España está dando una pésima imagen a todo el mundo».
«Violencia, balas de goma, agresiones indiscriminadas contra gente que pacíficamente se había reunido para votar y mostrar su opinión», dijo Puigdemont. «El Gobierno español ha llegado a cuotas de vergüenza nunca vistas antes», continuó.
«Quiero dar gracias a todas las vecinas y vecinos por la valentía que han mostrado y por su esfuerzo por estar aquí», sentenció.
Por su parte, Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, recordó a la población que existen alternativas al PP y pidió a Mariano Rajoy que dimita: «Si Mariano Rajoy hoy no dimite, hay mayorías alternativas. Hoy es un día para defender derechos y libertades a pie de calle»