No ha podido más. El guardia civil que fue brutalmente agredido en Alsasua por los proetarras ha decidido abandonar la localidad de Navarra después de que los salvajes proetarras hayan amenazado a su hija de año y medio, así lo ha adelantado en exclusiva este martes OKDiario.
Fue en 2016 cuando un grupo de proetarras encapuchados agredieron a dos guardias civiles en Alsasua, una agresión que no fue considerada de terrorismo por los partidos de izquierdas y nacionalistas vascos.
Este sargento de la Guardia Civil seguía trasladado en Alsasua, un traslado que ha llegado a su fin después de que Álvaro Cano y su pareja, que también fue agredida en el bar Kotxa, recibieran una carta que amenazaba directamente a su hija de año y medio de edad.
Esta amenaza recuerda al acoso que ETA realizó durante décadas hacia aquellos que estaban en contra de la banda terrorista.
Desde que se produjo la agresión, solamente 20 días después de que fuese destinado a Alsasua, Álvaro Cano ha vivido una auténtica pesadilla.
«Vivimos constantemente pidiendo perdón y dando explicaciones», dijo su propia mujer.
Por su parte, el guardia civil reconoció que para él era una situación habitual aunque no ocultó que temió por su vida: «Estoy acostumbrado a situaciones violentas, de estrés, por mi trabajo, pero esa situación nunca la he vivido. Temí por mi vida porque estábamos en inferioridad y esa sensación de odio y de rencor que tenían por ser guardia civil no la he sentido nunca».