El magistrado Pablo Llarena ha emitido este miércoles un auto en el que desestima los recursos interpuestos por los 23 investigados en la causa sobre el proceso independentista en Cataluña y por VOX.
Con este auto, el magistrado del Tribunal Supremo confirma el procesamiento contra los golpistas por los delitos de rebelión, malversación de caudales públicos o desobediencia.
El magistrado, que en las últimas semanas ha recibido numerosas amenazas por parte de los independentistas, procesó por un delito de rebelión a Carles Puigdemont, Oriol Junqueras, Joaquim Forn, Jordi Turull, Raül Romeva, Clara Ponsatí, Josep Rull, Antonio Comín, Dolors Bassa, Carme Forcadell, Jordi Sànchez, Jordi Cuixart y Marta Rovira.
También se procesó por delitos de malversación y desobediencia a Meritxell Borràs, Lluis Puig, Carles Mundó, Santi Vila y Meritxell Serret.
En su nuevo auto, Llarena confirma sus propios argumentos y explica que la violencia no fue algo improvisado «sino que fue conscientemente asumida y buscada par la ejecución de estos hechos», defendiendo así la acusación por rebelión que pesa sobre trece de los encausados.
«Concurre el requisito de violencia en el delito de rebelión y que los datos de Hacienda coinciden con los indicios de delito de malversación», defiende Llarena.