Pablo Casado, presidente del Partido Popular, le ha dado una buena lección este lunes a Pedro Sánchez y a todo el Ejecutivo socialista al recordar los insultos que recibió por parte del PSOE cuando defendió que no todos los inmigrantes ilegales podrían recibir papeles.
Fue el pasado mes de julio cuando Pablo Casado insistió que el Gobierno español no debería entregar papeles a todos los inmigrantes ilegales: «No es posible que haya papeles para todos, ni es sostenible un estado de bienestar que pueda absorber a los millones de africanos que quieren venir a Europa y tenemos que decirlo, aunque sea políticamente incorrecto. Seamos sinceros y responsables con esta cuestión».
Tras sus palabras, desde el Ejecutivo socialista se tildó a Casado de xenófobo y racista, incluso Pedro Sánchez uso ambas palabras parar referirse al popular.
Pero este lunes ha quedo en evidencia que Pablo Casado tenía razón. El PSOE ha rechazado la llegada del Aquarius, reconociendo así que se equivocaron cuando aceptaron la llegada de más de 600 inmigrantes al puerto de Valencia: «El gobierno me insultó por rechazar su plan de papeles para todos pero hoy demuestra su incoherencia y cinismo. Nuestra política de inmigración es defender nuestras fronteras y cooperar con países de origen sin demagogia ni buenismo con fecha de caducidad».
El gobierno me insultó por rechazar su plan de papeles para todos pero hoy demuestra su incoherencia y cinismo. Nuestra política de inmigración es defender nuestras fronteras y cooperar con países de origen sin demagogia ni buenismo con fecha de caducidad https://t.co/QWLms3tmNj
— Pablo Casado Blanco (@pablocasado_) 13 de agosto de 2018