Gérard Collomb, ministro del Interior francés, ha reconocido, después de ser criticado por la derecha gala, que Francia no puede encarcelar a los 26.000 fichados en el país por ser «yihadistas radicales».
En una entrevista concedida al diario ‘France Ouest’, ha asegurado: «Es imposible encarcelar a los 26.000 fichados o aquellos que parecen peligrosos».
Desde que se produjo el último atentado yihadista, en el que murieron cuatro personas, tres civiles y un policía, son muchos los franceses que han pedido la expulsión de los musulmanes radicalizados.
El autor del atentado de Carcasona y Trèbes, Radouane Lakdim, un marroquí radicalizado de 25 años, era seguido por la policía francesa al estar radicalizado.
Es por ello por lo que Marine Le Pen, líder del Frente Nacional, ha vuelto a exigir la expulsión de todos los radicalizados.
«Francia no debe gastar millones de euros en seguir a miles de yihadistas. Debemos expulsarlos y ser capaz de ofrecer seguridad a nuestros ciudadanos», ha dicho en los medios locales que recogemos en CasoAislado.com.
«Es intolerable que nuestros políticos reconozcan que es imposible asegurar que no se vayan a producir nuevos atentados. Nos obligan a convivir con el terror y con los musulmanes radicales. Es hora de expulsarlos y pensar en Francia y en los franceses», añadió.
Que los expulsen de Francia. En España seran bien recibidos.
No a españa no a marruecos
Sra. Le Pen, diferenciar entre islamistas radicales y no radicales es como diferenciar entre terroristas buenos y malos. Eso no existe.