Los empresarios independentistas catalanes quieren arruinar la economía de España para conseguir la independencia

Empresarios independentistas piden arruinar a España.

Quebrar a España. Ese es el plan de los empresarios catalanes independentistas. Pese a que la fuga de empresas de Cataluña es una realidad, los empresarios independentistas están dispuestos a hundir económicamente a España y Cataluña antes de rendirse en su voluntad separatista.

David Fernández, vicepresidente del Círculo Catalán de Negocios (CCN), asociación formada por varias decenas de empresarios independentistas y que Carles Puigdemont ha nombrado en numerosas ocasiones para demostrar a España que las empresas están con la independencia, no ha dudado en promover la idea de hundir a España económicamente.

Publicidad
Publicidad

A través de Twitter, David Fernández ha publicado varios tuits en los que pide a Puigdemont «apretar el botón nuclear», y que levante la suspensión de la declaración de independencia.

Según él, es provocaría que la prima de riesgo de España se disparara hasta un nivel que provocara que España no pudiera pagar los intereses.

Publicidad

«El botón nuclear de la independencia es la deuda y la prima de riesgo española. En los países inestables, o que se prevé que pueden dejar de pagar su deuda, la prima de riesgo se dispara. Por tanto, un país como España, con una deuda y una prima de riesgo elevadas, es carne de rescate y de una grave crisis», afirma.

«Hace muchos meses que el Banco Central Europeo (BCE) es el único comprador de deuda española. La burbuja es tan grande que nadie se atreve a comprar. Tenemos que dejar de ser una molesta para pasar a ser un problema ineludible cuanto antes«, insiste.

Por último, el vicepresidente del colectivo, defiende: «Estos días hemos aprendido que España ya no controla Cataluña. Hemos aprendido que el Gobierno español ha perdido la autoridad sobre Cataluña. Si somos firmes y creíbles, el mundo nos escucha. La Unión Europea se mueve si se siente amenazada; si no, se desentiende de todo. Estos días hemos aprendido que juntos somos imparables y tenemos la sartén por el mango».