Libia desmiente a Oscar Camps y demuestra que Open Arms miente con el fin de llenar Europa de inmigrantes ilegales

Libia ha vuelto a desmentir a Oscar Camps.

AFP
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Como ya apunté hace unos días apoyándome en unas declaraciones de la periodista italiana, Francesca Totolo, la vuelta de Open Arms al Mediterráneo Central únicamente traería nuevos fallecimientos por ahogamiento así como múltiples problemáticas con las autoridades libias o italianas, y es que si algo ha quedado demostrado a lo largo de estos años es que cuando dicha ONG acude a la zona de Libia, los problemas y las controversias no tardan en llegar.

En lo que llevamos de año, y acorde con los datos oficiales recogidos por ACNUR, el cuerpo de Guardacostas libio dependiente del Gobierno sostenido por la ONU en Trípoli, ha interceptado a un total de 14.000 inmigrantes en el Mediterráneo (últimos datos registrados en octubre). De las 14.000 personas interceptadas, más de 2.000 era mujeres y más de 1.300 niños y menores no acompañados. En un solo día, las autoridades libias llegaron a rescatar este verano a un total de 538 inmigrantes.

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Por otro lado, gracias a la gran labor de varios observadores internacionales que operan en la zona, podemos ser testigos cada semana de cómo las autoridades libias tratan a estos inmigrantes rescatados que tras ser sometidos a diversos reconocimientos son deportados con total seguridad, evitándose de esta forma alentar el tráfico ilegal de seres humanos del que son cómplices directos las diversas oenegés que cada año operan en la zona bajo el falso pretexto de la ayuda humanitaria.

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Como se puede apreciar, todo funciona correctamente, los inmigrantes son rescatados, son tratados con seguridad y deportados a su lugar de origen, siempre y cuando pueda garantizarse la seguridad de los mismos. Todo funciona correctamente hasta que llega Open Arms.

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El pasado 24 de noviembre, Oscar Camps, fundador de Open Arms, manifestaba una vez más, su malestar con los guardacostas libios a través de su cuenta oficial de Twitter. Según declaraciones de Camps, la tripulación del pesquero español, Nuestra Madre de Loreto, afirmaba que 12 inmigrantes habían sido abandonados en el agua delante sus ojos por una patrullera libia, y que antes de emprender rumbo hacia Libia, pincharon la patera donde viajaban estos inmigrantes ilegales.

Por otro lado, Oscar Camps, vuelve a reiterar que Libia, ese puerto que deporta con total seguridad a los inmigrantes cuando son rescatados, no es un puerto seguro. Parece ser que todo se vuelve problemático e inseguro ante su presencia.

Tras la controversia expuesta, la respuesta oficial de las autoridades libias no tarda en llegar, y una vez más, no tiene nada que ver con lo expuesto por el Sr. Camps. Según comunicaba ayer, The Libya Observer, la Guardia Costera de Libia rescató el pasado viernes a un total de 27 inmigrantes ilegales de la ciudad de Khmos mientras se dirigían a las costas italianas.

La oficina de prensa de la Guardia Costera dijo que los inmigrantes fueron encontrados en un bote de goma a 68 millas de Khoms, y que durante la operación de rescate, un barco pesquero español se acercó a la escena e incitó a los inmigrantes a saltar al agua, causando un caos a bordo de la patrulla de la Guardia Costera de Libia. Más de 10 migrantes saltaron al agua y nadaron hasta el pesquero español, más tarde la embajada española intervino y exigió la devolución de los inmigrantes a Libia. Todos los inmigrantes rescatados recibieron alimentos y atención médica antes de transferirlos al Centro Souq Khamis, según comunican las autoridades libias a través de un comunicado oficial.

Comunicado oficial de la Guardia Costera de Libia a través de su perfil de Facebook

Con este caso asistimos así a la controversia predicha y a la que ya la ONG catalana nos tiene acostumbrado. Su presencia en el Mediterráneo Central, lejos de suponer un alivio humanitario, siembra polémica y un riesgo mayor para estos inmigrantes ante el considerable aumento de la actividad delictiva por parte de los traficantes de inmigrantes ilegales, que con la presencia de estas organizaciones en la zona, aumentan su actividad a sabiendas  de que Open Arms y compañía harán todo lo posible por “rescatar” a sus clientes.