El pasado jueves, en Ceuta, más de 600 inmigrantes ilegales saltaban la valla de manera violenta, dejando 22 guardias civiles heridos. Esas cifras se disparan en zonas como Algeciras, donde su alcalde, el popular José Ignacio Landaluce, ha denunciado que podrían convertirse en la nueva Lampedusa si el Gobierno de Pedro Sánchez no actúa con contundencia ante la llegada masiva de inmigrantes ilegales.
Esta situación no ha pasado desapercibida para Marine Le Pen, candidata a las elecciones de la presidencia de Francia en las pasadas elecciones y quien rechaza rotundamente la llegada de más inmigrantes ilegales a España, Francia y resto de Europa. A través de Twitter, la política francesa ha dicho: «El alcalde de Algeciras en España pide ayuda y piensa que su ciudad se está convirtiendo en la nueva Lampedusa. La única forma de acabar con esta embolia migratoria es la firmeza total, a la italiana o australiana».
Le maire d’Algésiras en #Espagne appelle au secours et pense que sa ville est en train « de devenir le nouveau #Lampedusa » : le seul moyen de mettre fin à cette embolie migratoire, c’est la fermeté totale, à l’italienne ou à l’australienne ! MLP https://t.co/NaxbzWH4er
— Marine Le Pen (@MLP_officiel) 2 de agosto de 2018
No es el primer político europeo que cree que España debe mostrarse más contundente con la inmigración. Viktor Orbán, presidente de Hungría, aseguró que se deben devolver a todos los inmigrantes ilegales a África: «Cada uno de los inmigrantes que es rescatado debe ser devuelto a África. Es la única manera de prevenir que el número de muertos siga aumentando».
ASí pensamos la mayoría de españoles, pero tenemos la desgracia de tener un gobierno traidor, que obedece otras órdenes y otros intereses, siempre contrarios al pueblo español.
A buenas horas abre esta la boca, como la mayoría de políticos. Solo actúan cuando los países están de mierda hasta el cuello.