El diario belga ha informado que Carles Puigdemont, que vivía en Bruselas, ha decidido cambiarse a la mansión «para tener más caché» en la comunidad internacional. El ex president de la Generalitat, que alternaba la capital de Bélgica con la ciudad flamenca de Amberes, donde gobierna Bart De Wever, líder de la formación N-VA y aliada del PDeCAT, se ha ido a vivir a una mansión de 550 metros, seis habitaciones, tres baños, una sauna, una cocina enorme y un garaje para cuatro vehículos, vamos, todo un palacete.
Waterloo, es una localidad de 32.500 personas que acoge numerosos barrios lujosos con mansiones, se considera periferia bruselense. La casa está situada en la calle del Avocat.
Carles Puigdemont sigue empeñado a mantener una vida de lujo en Bélgica. Desde que llegó al país, no ha dudado en vivir por todo lo alto, yendo a restaurantes de lujo, siendo invitado a obras de teatro y haciendo turismo por el país. Tras hacerse públicos sus mensajes a Toni Comín, el prófugo está decidido a seguir considerándose president de la Generalitat.




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