Los amigos de George Soros se empeñan en criticar a Matteo Salvini y a aquellos políticos que están tratando de frenar la llegada de inmigrantes ilegales a sus país y a toda Europa.
El motivo de esas críticas es evidente. Esos políticos están logrando reducir la llegada de inmigrantes ilegales, frenando así la voluntad del magnate húngaro cuyo único objetivo sigue siendo financiar a las ONG que colaboran con las mafias migratorias que llenan el Mediterráneo de inmigrantes.
Matteo Salvini, ministro del Interior italiano y líder de la Liga Norte, ha reconocido que su política migratoria está siendo todo un éxito.
«Llevo en este cargo cuatro meses y debo reconocer que he hecho muchísimo. Nuestro último éxito es el nuevo decreto migratorio y de seguridad. Ahora es mucho más difícil para los inmigrantes llega a Italia y más fácil para el Gobierno el poder expulsarlos», ha explicado el propio Matteo Salvini.
«Ahora, nuestro objetivo es retirar la nacionalidad italiana a aquellos que consideramos que son un peligro para Italia. Así ganaremos en seguridad y control», añade.
El ministro de Interior italiano explica que la inmigración se ha reducido «en un 85%»: «Hemos pasado de recibir 100.000 inmigrantes a 20.000. Y seguiremos reduciendo las cifras. Se nos ha llamado racistas, fascistas, egoístas, populistas, pero haremos todo lo necesario para defender a nuestros niños. Queremos defender a la sociedad italiana».