Ángeles Béjar, la madre de Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol y que ahora se encuentra suspendido durante al menos tres meses, ha iniciado este lunes una huelga de hambre en la iglesia de la Divina Pastora de Motril para denunciar la «cacería, inhumana y sangrienta que están haciendo con mi hijo con algo que no se merece».
La progenitora de Luis Rubiales se ha encerrado en la iglesia del pueblo natal del exfutbolista junto a su hermana una vez que el cura ha abandonado la parroquia. Esta asegura que la huelga de hambre será «indefinida» y la realizará de «día y noche».
Asimismo exige a Jenni Hermoso que «diga la verdad» y que no cambie de versión, manteniendo «la que tuvo al principio de los hechos».
La madre de Rubiales, que pide comprensión a todo el mundo, está convencida de la versión dada por su hijo y considera que «no existe abuso sexual al existir consentimiento por ambas partes, como queda demostrado en las imágenes». Además, se pregunta «qué hay detrás de toda esta historia» y «por qué se están ensañando con él», puesto que su hijo «es incapaz de hacerle daño a nadie».