Un inmigrante subsahariano agrede a un Guardia Civil con un garfio y casi le arranca una oreja

El agente de la Guardia Civil casi perdió una oreja.

La Guardia Civil sigue teniendo que luchar contra el intento de cientos de inmigrantes de entrar en España día sí y día también.

Este sábado, 300 inmigrantes de origen subsahariano intentaron entrar en Melilla saltando la valla fronteriza. 209 de ellos lo lograron después de intentar agredir a los agentes que controlan a diario la frontera con Marruecos y evitan que miles de inmigrantes la crucen ilegalmente cada año.

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Los hechos tuvieron lugar en el norte de Melilla, en los Pinos de Rostrogordo, donde numerosos inmigrantes «violentos», trataron de cruzar la valla.

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Pese al esfuerzo de los agentes de la Benemérita, muchos de ellos lograron acceder a Melilla, dejando a un Guardia Civil herido.

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Según ha informado la Delegación del Gobierno, un guardia civil fue herido por un inmigrante que llevaba un garfio con el que trataba de hacer el máximo daño posible a los agentes después de utilizarlo para trepar por la valla.

El agente de la Guardia Civil, que esquivó parcialmente el golpe, estuvo a punto de ver cómo el inmigrante le arrancaba la oreja, ya que este golpeó con su garfio en el lóbulo de la oreja izquierda, siendo necesario varios puntos de sutura.

Habría que preguntar a los podemitas si después de esta noticia, siguen interesados en permitir que todos los inmigrantes entren a España sin libertad alguna y sobre todo, si realmente es necesario cerrar los Centros de Estancia Temporal para los inmigrantes ilegales.