A falta de tres días para las elecciones del 21-D, sin duda las elecciones más importantes en Cataluña en los últimos 40 años, los independentistas más agresivos han comenzado a amenazar a aquellos que no quieren aceptar la independencia de Cataluña.
En la localidad gerundense de Pals, en Girona, varios independentistas radicales no han dudado en amenazar con pintadas: «Si no queréis diálogo, tendréis armas», se puede leer en un muro del pueblo.
El municipio, que cuenta con algo más de 2.400 habitantes, está gobernado por el alcalde Sergi Brull i Costa, del PDeCAT.
Pero no es la única pintada agresiva que ha aparecido en Cataluña en los últimos días. En Martorell, localidad barcelonesa, han aparecido pintadas a favor del grupo terrorista ‘Terra Lliure’, que mató a varias personas en la década de los 80 y que defendió Carles Riera, líder de la CUP.
El propio cabeza de lista de la CUP reconoció que en su formación hay miembros que apuestan por la lucha armada: «La CUP tiene una lista llena de pluralidad. En la cual conviven personas y colectivos de pacifismo de estricta tradición gandhiana, junto con otros que legitiman la lucha armada de los pueblos ante el autoritarismo y la represión».
No hay cojones