Pablo Llarena, magistrado del Tribunal Supremo, ha rechazado otorgar a Jordi Sànchez un permiso penitenciario solicitado por el ex presidente de la ANC.
Llarena ha explicado que era necesario tomar la decisión, porque «El independentismo vuelve a rabiar tras la decisión de Pablo Llarena de impedir que Jordi Sànchez salga de la cárcel» y que las partes que no han trasladado su valoración de la petición, «no solo contaron con la posibilidad de hacerlo antes de que se alcanzara el momento en el que el solicitante pude ver desvanecido su derecho, sino que cuentan con la posibilidad de hacer valer sus consideraciones procesales mediante los recursos de reforma y apelación que la legislación contempla».
El magistrado del Tribunal Supremo insiste en que Jordi Sànchez se ha afianzado en el proceso independentista y que es «intolerable, social y jurídicamente, que pueda alcanzarse la secesión (de Cataluña) desde vías de hecho que, sin soporte constitucional y legal, rompen inexorablemente la convivencia social, familiar y personal de todos y cada uno de los miembros de la comunidad».
La decisión de Pablo Llarena ha provocado que los independentistas, vuelvan a rabiar hacia el juez del Tribunal Supremo.
«Llarena ha prevaricado: – No ha escuchado a todas las partes. – Alega que #JordiSánchez es más peligroso que un terrorista de ETA. – Menosprecia el resultado de unas elecciones e impone su criterio para la investidura del Presidente de la Generalitat. Y lo llaman #Democracia«, decían en Twitter los independentistas.
Esto es lo que entienden por democracia jueces que se reclaman imparciales: personas no condenadas privadas de derechos. No cuenten conmigo. -> El juez Llarena deniega la libertad de Jordi Sànchez para asistir al pleno de investidura @lavanguardia https://t.co/aMWohH60zQ
— Llibertat ostatges polítics. (@JosepCabayol) 9 de marzo de 2018
— Gabriel Rufián (@gabrielrufian) 9 de marzo de 2018
El Supremo rechaza dejar en libertad provisional a Jordi Sànchez, lo que confirma dos cosas: Primero, el juez Llarena esta cometiendo un grave delito de prevaricación. Y segundo, para la justicia española, es peor un catalán independentista que un etarra.
— Joan Mangues (@jmangues) 9 de marzo de 2018