En un artículo de opinión publicado en su propio diario, Ignacio Escolar defiende: «Con el final del terrorismo etarra, hay otros asuntos que también deberían terminar. Como la dispersión de los presos: una condena añadida a los familiares de los etarras, que no tienen la culpa de sus crímenes. O una legislación antiterrorista excesiva, que convierte una pelea de borrachos en un bar en un crimen más grave que una violación colectiva –y que ha disparado los procesos penales por exaltación del terrorismo tuitero o titiritero cuando ETA ha dejado de matar–. O la propia Audiencia Nacional, un tribunal de excepción, que no tiene equivalentes en Europa y que sin ETA pierde su principal razón de ser».
El periodista de izquierdas, quita importancia a una agresión a unos guardias civiles, además, exige que todos los presos de ETA estén en una cárcel País Vasco para beneficiar a sus familias, olvidándose de que esos presos están en la cárcel por quitar la vida a inocentes y por lo tanto, ni ellos ni sus familiares merecen ningún tipo de consideración en ese aspecto.
Una vez más, se le ve el plumero a Ignacio Escolar, que ha sido criticado por su postura: «Ahora es lo que está de moda, pero te aseguro que si tiene a familiares y/o víctimas de atentados de etarras delante no diría lo que está diciendo, porque lo mismo sale de ahí con la cara hecha un cristo».
Q lastima Escolar, la Audiencia Nacional ha acabado con el terrorismo y lucha a diario con el narcotráfico. Decir q es un tribunal de excepción es insultar a toda la gente q trabaja allí y durante décadas han estado amenazados.
— Angel caído (@Idefix74) 6 de mayo de 2018