La crisis migratoria que estalló en 2015 provocó la llegada a Europa de millones de inmigrantes, que fueron etiquetados de refugiados.
Pero con el paso de los años, los gobiernos que en un primer momento abrieron países a la llegada de estos «refugiados», se han ido dando cuenta de que estas personas que llegaban tenían muy poco de refugiados.
Uno de esos países es Finlandia. El propio primer ministro finlandés, Juha Sipilä, que gobierna el país desde 2015, ha reconocido en el medio público, YLE, que la llegada de inmigrantes en 2015 y 2016 no estuvo protagonizada por refugiados, sino por inmigrantes que solamente buscaban beneficiarse de las ayudas económicas.
«Lo que ha hecho de la situación un problema complicado de afrontar es que la mayoría de las personas que llegaron lo hicieron por motivos económicos. No huían de la guerra, sino que querían las ayudas económicas que Europa daba», ha defendido.
Estas palabras del primer ministro finlandés han sido muy criticadas por la izquierda del país del norte de Europa: «Es muy grave que tengamos un primer ministro que haga comentarios racista», dijo Veronika Honkasalo, presidenta de la Alianza Izquierda.
Al igual que ocurre en Suecia, en Filandia cada vez hay más personas que rechazan la llegada de inmigrantes que dicen «huir de una guerra» al tener claro que no huyen de nada.
No es un comentario taxista, sino de índole económica. Es una pena que la gente no entienda que mucha gente en Marruecos es millonaria, por ejemplo.
Que este año se hayan quedado muchos niños cristianos sin escolarizar en Melilla no es un comentario racista, sino una realidad (cerca de 200 según parece). Que se deba a gente no fiscalizada que vive en Marruecos pero de las cosas que España paga, no es racista, sino un dato económico más… ¿Debemos ante la realidad de esos niños decir que hay un racismo descriminativo hacia el cristiano? Lo contrario es negar una realidad muy grave.
Ojo con no llamar racista a todo aquel que sabe matemáticas; es muy peligroso para todos. La inversión de la carga de la prueba es una gran perversión moral y ya vamos viendo su resultado.
Los islamicos sunís wahabis, vienen a por la pasta que roban los «progresistas» a sus ciudadanos, a consolarse con las infieles y a matar algún que otro infiel, que tiene muchos años de perdón en el coran. El hispanofobo PSOE y los socialistas europeos respetan tajantemente sus costumbres.
No es un comentario taxista, sino de índole económica. Es una pena que la gente no entienda que mucha gente en Marruecos es millonaria, por ejemplo.
Que este año se hayan quedado muchos niños cristianos sin escolarizar en Melilla no es un comentario racista, sino una realidad (cerca de 200 según parece). Que se deba a gente no fiscalizada que vive en Marruecos pero de las cosas que España paga, no es racista, sino un dato económico más… ¿Debemos ante la realidad de esos niños decir que hay un racismo descriminativo hacia el cristiano? Lo contrario es negar una realidad muy grave.
Ojo con no llamar racista a todo aquel que sabe matemáticas; es muy peligroso para todos. La inversión de la carga de la prueba es una gran perversión moral y ya vamos viendo su resultado.
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