Feminismo en el S. XXI: Hipocresía, y odio

El feminismo del siglo XXI comienza a asustar a las propias mujeres.

Cada vez, más mujeres se desmarcan del movimiento “feminista” actual, el cual está basado en el odio al hombre, el ataque a la familia tradicional, y la búsqueda de ser constantemente el centro de atención a cualquier precio.

No me imagino que pasaría por la cabeza de las mujeres que impulsaron el verdadero feminismo, las cuales lucharon por una igualdad real, al ver en lo que se ha convertido la batalla que ellas iniciaron; desde Hipatia de Alejandría, hasta Marie Curie, pasando por Flora Tristán entre otras muchas. Un dato relevante, es que gran parte de ellas, llegaron a perder la vida por defender esas ideas.

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Bajo mi punto de vista, el feminismo actual, es una máscara, para ocultar el odio de gran parte de las mujeres hacia el sexo opuesto.

Afortunadamente, hay cada vez más personas que se preguntan si el hecho de que un hombre le diga “guapa” a una mujer, es motivo suficiente para desearle la muerte a esa persona; también se preguntan, porque en una manifestación a favor de la igualdad, tiene que haber una mujer embarazada  con el torso desnudo, y una pintada en su barriga en la que se lee “aborto libre”.

Digo que el feminismo actual es hipócrita, debido a que si  una mujer es piropeada por la calle, se está invadiendo su espacio, faltándole el respeto, y despojando de sus derechos, pero… ¿Qué pasa con las miles de mujeres que son lapidadas al año por no llevar una vestimenta “adecuada”, o por adulterio en países árabes? ¿Sus derechos importan menos?

O el ejemplo de hace pocos días de la periodista María Gómez, se mostraba muy indignada porque un aficionado le había llamado “guapa”, y dijo que era machismo… Lo malo, es que se olvidó de sus declaraciones tras el partido de España contra Marruecos, las cuales decían textualmente “Quiero dormir con el enemigo. Los pibones de la selección de Marruecos es alucinante, te lo prometo. Subía en el ascensor y decía pero madre mía, cómo son todos tan guapos y majísimos. Van a perder mañana, pero alguien tendrá que consolarles, alguien tendrá que invitarles a un zumo”

A día de hoy, me enorgullece decir, que no me considero “feminista”, y del mismo modo que mi partido “VOX”, estoy sistemáticamente en contra de este adoctrinamiento actual tan absurdo, el cual recibe el nombre de “Ideología de género”.