Fallece un militar voluntario español que luchaba contra el Estado Islámico en Siria

Se va un héroe.

Publicidad
A través de la página de Facebook ‘Apoyo Voluntarios Españoles contra DAESH’ se ha anunciado la trágica muerte de Ramón Rull, un valiente ciudadano español que estaba en Siria luchando de manera voluntaria contra el Estado Islámico.

A través de un comunicado, se ha anunciado su fallecimiento, que ha sido llorado por cientos de personas.

Publicidad

“¡¡Ramón Rull, PRESENTE!!

Publicidad

¡Qué duro y qué difícil se nos hace comunicar esta noticia!

Ha caído en Siria en acción de combate nuestro camarada y compatriota Ramón (su nombre con el que se le bautizó en la unidad era “Kandal”)

Ha fallecido en el acto al hacerle explosión una bomba trampa colocada por los terroristas de DAESH cuando nuestros camaradas se encontraban en una acción de combate en una localidad Siria. En esa misma operación ha habido más bajas, pero el resto de españoles que han participado en la misma acción se encuentran bien, apenados por la muerte de Ramón, pero animados para seguir, ahora más que nunca, en la lucha.

Todos los que componemos esta gran familia de Apoyo Voluntarios Españoles contra DAESH sentimos un enorme dolor por su fallecimiento, no lo podemos, ni queremos, negar, pero a la vez experimentamos una gran sensación de orgullo por haberle conocido; por saber con que ilusión, valor y determinación había viajado hacia la zona bélica hace unos meses, siendo fiel a esa famosa frase de alguien a quien admiraba profundamente de que “La vida no vale la pena si no es para quemarla en una empresa grande”; por conocer que ha demostrado su coraje y entrega hasta su último aliento, entrando el primero en un edificio tomado por los terroristas de DAESH; y teniendo la certeza de que se ha encontrado con la muerte de manera instantánea, sin sufrir (como dice el credo legionario “No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece…”) ya que falleció en el acto, y seguro que lo hizo con su eterna sonrisa en esa cara de hombretón bueno que todos recordaremos siempre.

Pero no podemos, ni debemos, sentir pena por él. Sentimos pena por nosotros, por saber que no volveremos a disfrutar de su presencia aquí en la tierra, en su queridísima España a la que tanto amaba (y seguro que sigue amando) porque no le gustaba. No volveremos a aprender, ¿o quizás sí?, de su camaradería, de su desvelarse por los demás, sobre todo por los más necesitados, por los desfavorecidos o por los golpeados por un sistema injusto que siempre combatió, porque sabía que sólo los ricos pueden permitirse el lujo de no tener Patria…

Pero esa inmensa pena nuestra se ve mitigada e incluso reconfortada al saber que ha caído como siempre había manifestado que le gustaría hacerlo, en combate por una causa justa, de hecho muchos de nosotros le envidiamos por haber caído luchando, pero luchando de verdad, con las armas en la mano, para intentar evitar que otros muchos que no tienen su valor y determinación tengan que hacerlo algún día.

¡Qué agradecidos te estamos por todo lo que has hecho en tu vida y por como la has entregado!

¡Qué grande ha sido siempre tu ejemplo, coraje y sacrificio durante toda tu vida Ramón!

¡Qué pequeños e insignificantes nos sentimos a tu lado!

Sólo nos queda pedirte una única cosa, un último favor, a ti, a ese gran camarada que hasta al final ha estado haciendo favores y sacrificándose por los demás. Y esa petición es que veles por todos nosotros desde ese lugar que tantas veces querías alcanzar y en el que ya estás por merecimientos más que sobrados. Vela por nosotros desde tu lucero, ya estás en él, camarada, y convence a esos otros camaradas caídos que ahora tienes por vecinos en los otros luceros, de que sigan confiando en nosotros, de que nos sigan dando una oportunidad a los que todavía no hemos merecido ese honor, de que nos sigan dando fuerzas para luchar, con la seguridad de que a vosotros Dios ya os ha dado el descanso eterno, pero pidiendo al Altísimo que a nosotros nos lo niegue hasta que sepamos ganar para España la cosecha que siembra tu muerte.

¡La muerte no es el Final!”.

Publicidad

Deja un comentario

Por favor, deja tu comentario
Por favor, introduce aquí tu nombre

Fin del tratamiento: Controlar el spam y gestion de comentarios.

Legitimación: Su consentimiento.

Comunicación de los datos: No se comunicarán sus datos a terceros salvo obligación legal.

Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad y olvido.

Contacto: contacto@casoaislado.com

Puede encontrar información adicional en nuestra política de privacidad