El egoísmo de Pablo Iglesias podría acabar en una sanción a los guardias civiles que protegen su casoplón

El egoísmo de Pablo Iglesias e Irene Montero podría provocar que los guardias civiles que actualmente están protegiendo el casoplón de los líderes podemitas, sean sancionados.

Según informa este miércoles La Razón, Ramón Rodríguez, secretario general de Unión GC, ha sido avisado hasta en dos ocasiones por el propio director general de la Guardia Civil, colocado por Pedro Sánchez, avisándole de que será expedientado por colocar un urinario público para los agentes que vigilan el chalet de los líderes podemitas.

Fuentes de la Unión GC han confirmado que Félix Azón les mostró todo su rechazó a instalar el urinario que ha permitido que los guardias civiles puedan hacer sus necesidades en un lugar privado y no en mitad del monte.

La propia asociación Unión GC avisó al Instituto Armado que la situación en la que estaban los agentes responsables de la vigilancia de la seguridad de Pablo Iglesias e Irene Montero era «penosa», siendo un insulto que deban pasar 24 horas vigilando la casa de Pablo Iglesias.

Ahora, los guardias civiles cuentan con una garita, en la que no pueden usar ni luz ni calefacción ya que el generador provocaba tal ruido que tuvo que ser desconectado. Es habitual que este tipo de casetas esté en el interior de las viviendas del protegido o al menos junto a la entrada principal, pero los podemitas también se han negado a ello.

Redacción CasoAislado
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