China, que prohíbe el islam radical, obliga a los musulmanes a comer cerdo y beber alcohol en campos de «reeducación»

China quiere "reeducar" a los musulmanes que viven en el país.

Varios ex presos de los campos de reeducación que China tiene repartidos a lo largo del país han confirmado que las autoridades chinas obligan a los musulmanes a comer cerdo y beber alcohol con el fin de hacerles olvidar «sus ideas radicales».

Se cree que cerca de 900.000 musulmanes han sido detenidos y enviados a campos de reeducación situados en el oeste de la provincia de Xinjiang y Omir Bekali y Kayrat Samarkand, ambos ex presos de los campos de reeducación chinos han explicado que son obligados a beber alcohol, comer cerdo y olvidarse del islam.

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Hora tras hora, día tras día, Bekali y otros detenidos tenían que cumplir las órdenes de los agentes de seguridad, si decidían no comer cerdo o no beber alcohol, eran castigados a pasar 5 horas de pie al lado de una valla o eran enviados a un zulo, donde pasaban 24 horas sin comida.

«La presión psicológica que sufríamos era enorme. Querían que nos olvidáramos por completos del islam», explica Bekali.

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El objetivo de China es el de evitar que el islam más radical crezca en el país. En los últimos años, la etnia musulmana uigur, ha matado a ciento de personas, algo que el Gobierno chino trata de conseguir erradicar con los campos de reeducación.

Es por ello por lo que estos campos se están expandiendo rápidamente por toda China, según denuncian los musulmanes, casi sin procesos judiciales.