Austria reconvertirá sus centros de acogida de inmigrantes en centros de expulsión: «No queremos más inmigración»

Los centros de recepción de refugiados en Austria se reconvertirán en centros de expulsión, tal como ha informado el Ministro de Interior Herbert Kickl. «Puedo informaros que a partir del 1 de marzo de este año no habrá más centros de recepción en Austria, pero habrá centros de expulsión». 

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De acuerdo con el Ministro, en los centros se hará un chequeo exhaustivo de las identidades de todos aquellos que buscan asilo en el país. «Estudiaremos las rutas de viaje de todos los recién llegados y, por supuesto, realizaremos una predicción de la amenaza potencial que suponen, colaborando con la policía y, cuando sea necesario, con expertos de agencias federales para proteger la Constitución y la lucha contra el terrorismo».

Además, en los centros se averiguará rápidamente las razones para la solicitud de asilo, y en ausencia de motivos suficientes para permanecer en suelo austriaco, los inmigrantes deberán volver al país del que han venido.
El Ministro de Interior también apuntó que se ofrecerá a los inmigrantes que firmen voluntariamente un acuerdo en el que se requerirá su presencia en los centros de forma obligatoria entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana. Austria lleva sufriendo desde el año 2015 un grave problema debido al flujo de inmigrantes y refugiados procedentes de Oriente Próximo y el Norte de África.