PSOE y Podemos llevan semanas diciendo que España es el único país europeo que permite la existencia de monumentos dedicados a un dictador.
Socialistas y podemitas incluso califican de país tercermundista a España por tener monumentos que ellos consideran franquistas e incluso critican los monumentos y nombres de calles dedicados a militares que lucharon por España.
Sin ir más lejos, el pasado mes de abril, Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, llamaba «facha» al Almirante Cervera, un héroe de la guerra de Cuba y que falleció muchos años antes de que Franco llegara al poder.
Pero como suele ser habitual en socialistas y podemitas, sus afirmaciones son totalmente falsas, ya que España no es el único país que tiene monumentos similares.
En Francia, Napoleón es considerado todo un personaje histórico. En el país galo, tiene infinidad de monumentos y la gran tumba napoleónica.
Recordemos que Napoleón fue un monarca absolutista, siendo el primer gran dictador de la Europa contemporánea.
En Inglaterra, se pueden encontrar numerosos monumentos y estatuas en honor a Oliver Cromwell que llegó al poder después de provocar una Guerra Civil. Fue responsable de la ejecución del entonces monarca de Inglaterra, Carlos I y fue un dictador.
El propio Winston Churchill escribió sobre Cromwell: «Cromwell sigue siendo una figura odiada en Irlanda, su nombre está asociado con la matanza, la persecución religiosa, y la enajenación masiva de la comunidad católica en ese país».
Cromwell envió a la muerte y a la esclavitud a 40.000 irlandeses, por lo cual muchos le califican como genocida. La estatua de la imagen está situada en el exterior del Palacio de Westminster, sede del Parlamento británico.
Incluso en Italia se mantiene un mausoleo de Benito Mussolini. En su villa natal, Predappio, se puede encontrar una tumba que recibe 100.000 turistas al año.
Además, en Roma, en el Monumento a Víctor Manuel II, que fue inaugurado durante el mandato de Mussolini, se puede encontrar una columna mencionando al dictador.
En Alemania, pese a que toda simbología relacionada con el nazismo está prohibida, sí permiten monumentos a Otto von Bismarck, un canciller que implantó una dictadura similar al estilo bonapartista. El principal monumento se encuentra en Hamburgo, también en Sttutgart y Berlín se pueden encontrar monumentos en su memoria.
Ya en Rusia, tenemos el Mausoleo de Lenin, el instaurador de una de las dictaduras más largas y sangrientas del siglo XX, sigue estando presente en la Plaza Roja de Moscú.
Con estos ejemplos se demuestra que el problema principal de PSOE y Podemos no saben aceptar la historia tal y como es. En España, los ‘progres’ siguen empeñados en usar la historia del país para dividir a los españoles, mientras que en el resto de Europa, la aceptan tal y como ocurrió.


