Con el lema «Ni prisión ni exilio. ¡Libertad!», ERC y PDeCAT organizaron el acto que arrancó a las 19.30 y al que apenas asistieron unas 500 personas, quedando claro que cada vez son menos los catalanes que quieren dedicar su tiempo en protestar por la independencia de Cataluña.
Con los ya tradicionales carteles de «Libertad presos políticos», los presentes en la manifestación, en su gran mayoría amigos de los organizadores y familiares de Joaquim Forn y Oriol Junqueras, gritaron consignas a favor de los golpistas encarcelados.
También se escucharon gritos contra la bandera española colocada en el Ayuntamiento de Barcelona: «Fuera, fuera la bandera española».
Pese a que los independentistas aseguraron que la plaza estaba totalmente abarrotada, lo cierto es que mostró numerosos huecos durante el acto en el que participó Roger Torrent, presidente del Parlamento de Cataluña y que sigue dando prioridad a los ciudadanos que defienden el nacionalismo.
La plaça Sant Jaume és un clam #LlibertatPresosPolitícs als 6 mesos d’empresonament d’ @junqueras @quimforn #llibertat pic.twitter.com/DAm9STdZG5
— Josep Lluís Cleries (@jlcleries) 2 de mayo de 2018