Ana Rosa Quintana no quiso callarse y se mostró indignada por las mentiras dichas por Carles Puigdemont: «No se puede engañar así. Es un mentiroso. Ha mentido a todos los catalanes». «Esto se ha terminado y hay que empezar a pensar en un gobierno que trabaje para todos los catalanes».
Esta opinión la compartió Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos: «Mientras este señor siga instalado en esta farsa y en la república que no existe, Cataluña seguirá viéndose afectada».
Sobre la decisión del ex conseller Toni Comín de presentar una querella contra Telecinco por difundir sus mensajes, Ana Rosa Quintana señaló: «Dudo mucho que alguien que ignora la Justicia y se encuentra huida de ella, sea capaz de denunciarnos. Pero si lo hace, allí nos veremos. Que venga y se enfrente a nosotros».
Ana Rosa lo ha dejado claro: "Carles Puigdemont es un mentiroso" #CandidatoPuigdemontAR pic.twitter.com/6odS2QJdSC
— Caso Aislado (@CasoAislado_Es) 31 de enero de 2018
Por su parte, Joaquín Prat, dijo: «Los políticos suelen mentir. Es su labor. Pero Carles Puigdemont ha mentido para proteger su ego y seguir en el poder. Quería ser alguien histórico».
Pues tanto que decían y dicen algunos que todo es un bulo y los mensajes son falsos, pero entonces, ¿por qué iba a demandarles nadie por hacerlos públicos? Si es una mentira, se cae por sí sola, ¿para qué tomarse entonces tantas molestias?
Y sí, una cosa es verdad: Puchie se ha convertido en alguien histórico. Históricamente ridículo. Ningún político había conseguido, hasta la fecha, que tanta gente se riera de él, y mira que ha tenido abundante e inspirada competencia.
https://elpais.com/diario/2000/10/17/cultura/971733601_850215.html
La mentira del separatismo ha hecho mucho daño a todos los catalanes que también se sienten españoles. Numerosas pancartas aparecieron en Barcelona con el lema: «Parad ya. Estáis destrozando Cataluña.» y señalados Puigdemont y Oriol Junqueras como causantes del destrozo.
Confirmado. Los mensajes son auténticos, reconocido por Puidgemont. Matar a la mensajera, por cuestionable que sea, y lo es, nadie lo duda, no altera esa realidad.
No sé si me fío menos de Puigdemont o de Ana Rosa Quintana. Todo esto es muy raro, esta forma de auto-sabotearse. Huele a cloacas, a tejemanejes, a pactos