Silvia Clemente ejercía hasta el pasado jueves la Presidencia de las Cortes de Castilla y León. Formó parte del Partido Popular toda su carrera política, ocupando altos cargos desde hace 18 años. Sin que nadie lo esperase, abandonó las filas del partido de Casado por unas supuestas discrepancias con Alfonso Fernández Mañueco, Presidente del PP en Castilla y León.
Hoy, Albert Rivera se ha saltado todas las normas internas de su partido y la ha nominado como candidata a las primarias de Ciudadanos para presidir la Junta de Castilla y León. Esta tarde la propia Clemente dará una rueda de prensa en Valladolid, acompañada del número dos de C’s, José Manuel Villegas, para anunciar su candidatura.
Los estatutos de Ciudadanos establecen que debe haber una antigüedad mínima de nueve meses para que un militante pueda presentarse como candidato del partido. La decisión de la cúpula de C’s ha sentado muy mal en su militancia. Tanto es así, que el diputado nacional Francisco Igea, muy bien considerado dentro de su formación, ha decidido dejar su condición de parlamentario en la próxima legislatura y presentarse contra Clemente en las primarias.
Para los miembros de Ciudadanos Castilla y León, Clemente es la antítesis de lo que el partido busca. Ya que una política con casi dos décadas de experiencia en altos cargos del PP no da la imagen de regeneración que buscan los Naranjas.
En el Partido Popular ya advirtieron sobre lo que acaba de ocurrir hoy. Ya que Clemente estaba muy bien valorada dentro del seno del PP en Castilla y León, y no parecía tener ninguna lógica la renuncia a su cargo, salvo por la posibilidad que ha terminado ocurriendo.