Miles de independentistas radicales atacaron a los Mossos d’Esquadra con botes de humo, lanzamiento de botellas, huevos y contenedores de basura, que más tarde fueron usados por los propios independentistas para cortar varias calles quemándolos.
La policía catalana tuvo que cargar en numerosas ocasiones, sobre todo ya entrada la noche.
Pese al caos que se vivió en Barcelona, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau no se dignó a condenar los altercados provocados por el independentismo, lamentándose a denunciar «el estado de excepción» que vive Cataluña por el encarcelamiento de los golpistas y la detención de Carles Puigdemont.
«El estado de excepción que vive Cataluña provoca dolor e indignación. Necesitaremos serenidad, inteligencia colectiva y acuerdo político lo más pronto posible. Presidente Roger Torrent, puede contar con la capital de Cataluña para buscar espacio de diálogo social y político», escribió a través de Twitter sin mencionar los disturbios provocados por los independentistas.
L’estat d’excepció q viu Catalunya causa dolor i indignació. I precisament per això necessitem serenor, intel.ligència col.lectiva i acord polític el més ampli possible. President @rogertorrent pot comptar amb la capital d Catalunya x buscar aquest espai d diàleg social i polític https://t.co/NcCZQJrDFw
— Ada Colau (@AdaColau) 25 de marzo de 2018