Los padres del pobre niño perdieron la apelación contra la decisión del Tribunal Supremo de Inglaterra, que impide que su hijo sea trasladado a Italia para recibir tratamiento médico.
Según informó el diario Liverpool Echo, los abogados de la familia argumentaron que se debería permitir que Alfie sea llevado a Roma después de que se le otorgara la nacionalidad italiana, pero la apelación fue rechazada por el magistrado Andrew McFarlane, quien declaró que no había motivo alguno para encontrar el juicio anterior erróneo.
Por su parte, Thomas Evans, padre del niño de 23 meses, aseguró en ‘The Irish Sun’: «Alfie lo está haciendo todo lo bien que puede. Está peleando. Todavía no está sufriendo, no hay signos de dolor. Sostiene su vida, como lo haría un niño normal, durante 36 horas. Totalmente inesperado de él».
En España, el tema está pasando prácticamente desapercibido entre los políticos de nuestro país. Santiago Abascal, líder de VOX, es el único que se ha expresado con contundencia sobre un asunto que debería ocupar portadas: «Si fuera un perro, es probable que los jueces no habrían sido tan crueles con #AlfieEvans. Ni los grandes medios guardarían tan sospechoso silencio. Pero es un niño…y el Estado inglés quiere que muera y no permite q sus padres (y Roma) traten de salvarlo».
Si fuera un perro, es probable que los jueces no habrían sido tan crueles con #AlfieEvans. Ni los grandes medios guardarían tan sospechoso silencio. Pero es un niño...y el Estado inglés quiere que muera y no permite q sus padres (y Roma) traten de salvarlo https://t.co/76MmjPLVXf
— Santiago Abascal (@Santi_ABASCAL) 25 de abril de 2018