Ya era hora. Después de varias semanas en las que la Plaza Catalunya parecía una auténtica pocilga debido a las diferentes acampadas existentes en la zona, entre las que se encontraba la de los independentistas, por fin la Guardia Urbana ha obligado a los independentistas a marcharse de la plaza.
Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, ha necesitado varias semanas para expulsar a todos aquellos que estaban llenando de basura una de las zonas más turísticas de la Ciudad Condal y pese a las protestas de miles de barceloneses, la alcaldesa podemita solamente ha cedido cuando la propia Guardia Urbana le ha recomendado desalojar los campamentos para evitar que la inseguridad y la suciedad continuaran en aumento en la zona.
No es ningún secreto que Ada Colau ofrece un trato de favor a los manifestantes independentistas. La propia alcaldesa estuvo el pasado domingo en la manifestación supremacista, en la que se volvió a insultar a España y a exigir que se ponga en liberar a los golpistas que han traído a Cataluña tantos problemas.
Como era de esperar, los independentistas han protestado esta decisión: «¡Nos expulsan de la Plaza Catalunya! Desalojamos el campamento pero nuestro punto de información se mantendrá activo. Seguiremos luchando por la República».