El atentado terrorista que tuvo lugar en el Manchester Arena fue captado por las cámaras de un coche que se encontraba aparcado a varios cientos de metros del lugar donde tuvo lugar el concierto de Ariana Grande.
Además, en las redes sociales se subieron vídeos auténticamente dramáticos en los que se ven a adolescentes heridos y sangrando abundantemente.
Las escenas de pánica se vieron alrededor del Manchester Arena. Los adolescentes que acudieron al concierto llamaban a sus padres mientras huían del lugar.