Pablo Iglesias volvió este sábado a la primera línea de la política y lo hizo en un acto que puede calificarse de rotundo fracaso. La formación morada, que fletó autobuses en todo el territorio nacional para traer a gente desde País Vasco, Cataluña, Andalucía, Castilla-La Mancha y Murcia entre otras comunidades autónomas, fue incapaz de llenar la plaza del Reina Sofía pese a ello.
El odio que los podemitas tienen a España se pudo ver a través del streaming que la propia formación morada ofreció en YouTube y en las redes sociales. Los planos aéreos, que fueron pocos, ya que Podemos hizo todo lo posible por ocultar las numerosas zonas vacías que había en la plaza, dejó ver que ningún podemita, ni miembro de la organización de Podemos, se dignó a llevar una bandera de España.
Como suele ser habitual entre la extrema izquierda, se pudieron ver numerosas banderas republicanas, de Euskadi, Andalucía y de la propia formación morada, pero ninguna bandera rojigualda, quedando confirmado que rechazan los colores de España.
Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, acusó a PP, Cs y VOX de «no querer defender a los españoles»: «Patrias de banderas no. Patrias de hospitales, de servicios sociales, de pensiones, de mujeres…Que las banderas no tapen la dignidad de un pueblo».