La voluntad separatista de Carles Puigdemont y sus ex consellers no vivió este martes su mejor día con el circo que montó en el Club Internacional de Prensa situado en Bruselas.
Carles Puigdemont y siete de sus ex consellers protagonizaron una jornada que en Bruselas ha sido descrita de «esperpento».
Los periodistas que suelen acudir habitualmente al Club Internacional de Prensa quedaron sorprendidos por la mala organización de la rueda de prensa y sobre todo, por el hecho de que el protagonista, en este caso Carles Puigdemont, usara cuatro idiomas diferentes para lanzar diferentes mensajes.
Pero no solamente Bélgica se dio cuenta de la poca planificación de Puigdemont y su equipo. Toda Europa se dio cuenta de la poca seriedad de los ex miembros del Govern.
Un periodista del prestigioso medio francés Le Figaro no dudó en decir: «En Francia saben que el proceso independentista no tiene futuro. La mayoría de gente piensa que Puigdemont es un mentiroso«.
En Bélgica, los diferentes periodistas locales mostraron la misma opinión: «Puigdemont no se ha enterado de que Bruselas no quiere promociones del nacionalismo. Viene como ciudadano europeo y se olvida de que lo es gracias a España».
La BBC, que también estuvo presente en la rueda de prensa, tampoco se quedó atrás en sus críticas. Su corresponsal, dijo: «No tiene ninguna opción de que la Unión Europea le crea. España tiene todo el apoyo de Europa».
Pero no solamente los medios de comunicación se rieron del «circo catalán», Ryan Heath, que escribe en el newsletter Politico, publicó: «El circo catalán de Puigdemont llega a Bruselas«. Además calificó la rueda de prensa como «la más desorganizada en la que nunca haya estado».
Yannis Koutsumitis, analista griego, tampoco escondió sus duras críticas: «Después de la tragicomedia de Bruselas, Puigdemont es historia. No merece la pena perder más tiempo escuchando lo que dice. Adiós, perdedor«.
Si Puigdemont quería recibir el apoyo de la Unión Europea tras acudir a Bruselas, ha conseguido todo lo contrario. Nadie en Europa le cree y el proceso independentista ha cavado su propia tumba.