Cataluña será tomada por 12.000 efectivos de la Guardia Civil y Policía Nacional

GRA357 VALLS TARRAGONA 09 09 2017 - Un grupo de personas se manifiesta ante los efectivos de la guardia civil en la sede del semanario El Vallenc donde se efectua un operativo para detectar si se esta confeccionando material susceptible de ser utilizado en el referendum de independencia EFE Jaume Sellart

Cataluña será controlada por agentes de la Guardia Civil y Policía Nacional el próximo domingo 1 de octubre, día en el que tendrá lugar el referéndum ilegal.

Desde este lunes, el envío de refuerzos de agentes de la Benemérita y de la Policía Nacional se ha intensificado.

Desde ciudades como Sevilla, Cádiz, Huelva, Valencia y Castellón entre otras, han partido cientos de agentes preparados para sumarse los efectivos que ya aguardan en Cataluña y que están preparándose para actuar durante el próximo domingo.

Actualmente hay 6.000 efectivos de la Guardia Civil y Policía Nacional en Cataluña, entre ellos 2.000 antidisturbios, 600 guardias civiles del GRS (Grupos Rurales de Seguridad), y 60 agentes de la policía de la UPR (Unidad Prevención y Respuesta).

Se espera que la cifra se doble en los próximos días, alcanzando los 12.000 efectivos que puedan garantizar que el referéndum del 1-O no se celebre tal y como tienen en mente los independentistas.

Casi 17.000 Mossos d’Esquadra tendrán la obligación de evitar el referéndum

A esos 12.000 agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, hay que sumar los 16.783 Mossos d’Esquadra que también estarán a disposición de impedir que se celebre el referéndum.

Los Mossos deberán precintar los puntos electorales del 1-O y evitar el voto a menos de 100 metros, así lo ha ordenado este martes la Fiscalía Superior de Catalunya en una instrucción a los Mossos d’Esquadra.

La policía autonómica controlará los colegios, además de identificar y advertir a los directores y responsables de las consecuencias de ceder las llaves para la votación.

Por su parte, los agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional se encargarán de mantener el orden público, proteger los edificios del Estado y requisar las urnas que se instalen para la votación ilegal.