Las reacciones no se hicieron esperar, siendo Carles Puigdemont uno de los primeros en ‘llorar’ tras saber que dejará de recibir el sueldo de diputado y no podrá desarrollar ningún trabajo como cargo público, al menos de momento.
A través de Twitter, Carles Puigdemont dijo: «Esta decisión describe el nivel de calidad democrática del Estado. El voto de los ciudadanos, maltrecho por una «justicia» que sigue haciendo política. Será largo, pero vamos a ganar. La república debe hacer prevalecer los derechos fundamentales que la monarquía del 155 pisa».
Aquesta decisió descriu el nivell de qualitat democràtica de l'Estat. El vot dels ciutadans, malmenat per una "justícia" que continua fent política. Serà llarg, però guanyarem. La república ha de fer prevaldre els drets fonamentals que la monarquia del 155 trepitja. https://t.co/VO4QQJBmoq
— Carles Puigdemont 🎗 (@KRLS) 10 de julio de 2018
Otra de las independentistas que protestó por la decisión de Pablo Llarena fue la conocida independentista Pilar Rahola: «Llarena consuma la amenaza e inhabilita a nuestros representantes políticos. Sin justificación, ni sentencia Política de la represión disfrazada con toga».