Pedro Sánchez ha viajado a Cuba para reunirse con el régimen criminal que sigue haciendo de la isla caribeña uno de los países con menos libertad de todo el planeta.
El presidente del Gobierno, y su mujer, Begoña Gómez, aterrizaron este viernes en La Habana con aires de grandeza. Imitando a los presidente y primeras damas de Estados Unidos, ambos bajaron por la escalera del avión tratando de centrar todas las miradas.
Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, que eligió un traje de chaqueta rojo, fueron recibidos en la que se trata de la primera visita de carácter oficial de un presidente del Gobierno español a la isla en 32 años.
A su llegada a La Habana, Pedro Sánchez fue recibido en el aeropuerto por el viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Rogelio Sierra. Los honores militares volvieron a repetirse ya en el interior del Palacio Presidencial y con Díaz Canel como anfitrión.
Desde que Pedro Sánchez y su esposa llegaron a La Moncloa, ambos han demostrado tener ganas de centrar todos los objetivos. El pasado 12 de octubre, trataron de suplantar a los Reyes en el tradicional besamanos. La Moncloa se excusó diciendo que fue un malentendido, pero ambos sabían de sobra que no tenían que colocarse al lado de los Reyes.