Una mujer musulmana fue deportada a Túnez tras negarse a quitarse su velo islámico cuando tenía que cruzar los arcos de seguridad del aeropuerto de Bruselas. Según ha confirmado Theo Francken, ministro de de Inmigración de Bélgica, la mujer se negó a quitarse el velo islámico, algo obligatorio para todo aquel que quiere acceder a Bélgica. "Según nos informaron en Túnez ya se negó a mostrar su rostro y en Bruselas volvió a negarse. Es por ello por lo que nuestros agentes fronterizos no le permitieron entrar en nuestro territorio", explica el propio Theo Francken. La mujer fue deportada el mismo día a Túnez, donde le advirtieron que no podía volver al aeropuerto de Bruselas con el velo islámico puesto. Bélgica es muy estricta con el uso del velo islámico. Desde el 2011, el uso del Niqab, la prenda que cubre todo el rostro, está prohibida en Bélgica. Incluso las mujeres que lo lleven puesto y sean multadas en varias ocasiones por dicho motivo, pueden recibir penas de siete días en la cárcel. Dicha ley fue llevada a la Corte Europea de los Derechos Humanos por "vulnerar la libertad", pero el pasado mes de julio, dicha Corte aseguró que la ley belga no violaba ningún derecho de la Unión Europea.