El boicot a las empresas catalanas no es ninguna broma. Decenas de empresarios de toda España han decidido dejar de adquirir productos procedentes de Cataluña para castigar a sus empresas por la voluntad independentista de su Govern y de cientos de miles de catalanes que en los últimos días han mostrado su rechazo a todo lo relacionado con España. El boicot hacia todo lo relacionado con Cataluña comenzó a finales de septiembre, cuando se fue acercando el referéndum del 1-O. Decenas de pequeñas y medianas empresas han cancelado pedidos a empresas de Cataluña que ya han causado pérdidas superiores a los 20 millones de euros. Sin ir más lejos, una empresa de Madrid canceló un pedido de 175 cestas de Navidad que iban a ser enviadas desde Cataluña: "Hemos decidido cambiar el pedido. Finalmente nos las enviarán desde Valencia", explican desde la empresa. El boicot también ha afectado a proveedores de productos de automoción. En la última semana, empresas de Andalucía, Madrid, Zaragoza y Valladolid, también han cancelado pedidos o simplemente, han buscado proveedores que no estén situados en Cataluña. "Hemos avisado a nuestros proveedores de Cataluña que de momento no trabajaremos con ellos", nos cuenta Miguel, propietario de un taller multimarca en Madrid. "Nos llegaban numerosas piezas desde Barcelona, pero no queremos dar dinero a posibles independentistas". Las grandes marcas también se ven afectadas El boicot a productos catalanes también está afectando a las grandes marcas catalanas, principalmente en el sector de la alimentación. Casa Tarradellas, la marca por excelencia de las pizzas precocinadas y fuet, está viéndose afectada por la disminución del consumo de sus productos, aunque desde la empresa insisten que no están preocupados.