La chulería y la valentía de Marta Rovira ha desaparecido tras saber que el Tribunal Supremo tiene decidido imputarla por ser la cabecilla de la organización del referéndum del 1-O. Este domingo, se hacía pública la investigación llevada a cabo por la Guardia Civil en la que se dejaba claro que Rovira es la cabecilla organizadora de los detalles del referéndum del 1-O. El informe, publicado por OKDiario, mostraba que el número dos de Oriol Junqueras, Lluí Salvadó, ex seretario de Hacienda catalán, había recibido órdenes directas de Rovira para poder organizar el referéndum. Pablo Llarena, juez del Tribunal Supremo y responsable de decidir el futuro de los ex miembros del Govern, los Jordis y el propio Oriol Junqueras, tiene decidido imputar a Marta Rovira. Llarena interrogará a Rovira con el objetivo de que explique su participación en la organización del referéndum del 1-O. Actualmente, la secretaria general de ERC, está inmersa en la precampaña electoral de su formación, mostrando una gran chulería con sus comentarios acusadores sin fundamento alguno y afirmando que el Estado español quería "muertos y violencia en las calles" para culpar a los independentistas. Este mismo lunes, aseguraba en Catalunya Ràdio: "Si gana el bloque del 155, lo arrasarán absolutamente todo. Estoy muy preocupada por el tejido social y cultural de nuestro país".